El presidente, José María Balcázar, denunció que la compra de 24 aviones caza F-16 Block 70 a Estados Unidos se realizó sin licitación pública y bajo estricta reserva. En entrevista con el programa Sin Rodeos, el mandatario afirmó que el proceso excluyó al poder Ejecutivo y al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
“Se decidió comprar directamente a los americanos. Los F-16”, sostuvo, cuestionando la transparencia de una operación que compromete miles de millones de dólares del Estado.
Según explicó, la decisión se gestó en las gestiones de Dina Boluarte y José Jerí, cuando se descartaron propuestas de Francia y Suecia para negociar únicamente con la empresa estadounidense Lockheed Martin.
Balcázar reveló que se emitió una disposición secreta que permitió avanzar con la compra sin controles habituales. “Esa compra va a tener carácter secreto (…) solamente se vería el vendedor y el comprador”, señaló, evidenciando un proceso que, asegura, se manejó fuera de los estándares de fiscalización pública.
La polémica derivó en una crisis ministerial tras las renuncias de los entonces canciller Hugo de Zela y el ministro de Defensa Carlos Díaz, quienes aseguraron que el contrato ya estaba firmado. El jefe de Estado respondió con su destitución inmediata.
“Tuve que cesarlos”, afirmó, al tiempo que cuestionó que ningún ministro firmara el acuerdo. “Lo ha firmado un coronel, imagínese usted”, añadió, deslizando posibles responsabilidades administrativas pendientes.
Balcázar también dejó abierta la posibilidad de renegociar o incluso revertir la compra, valorizada en 3500 millones de dólares, de los cuales ya se adelantaron 462 millones de dólares. “Hay argumentos para que se pueda renegociar”, indicó, subrayando que el próximo gobierno tendrá la última palabra.
En medio del debate, el mandatario evitó responder a las críticas del embajador de Estados Unidos, Bernie Navarro, y remarcó que no firmará nuevos documentos. “Corresponde al nuevo gobierno decidir”, concluyó.