El papa León XIV afirmó que “Dios no está con los malvados, con los prepotentes, con los soberbios”, durante su visita a Argelia, en un mensaje centrado en la humildad, la fraternidad y la paz. Sus declaraciones se producen en un contexto de tensión internacional, luego de que Donald Trump lo calificara de “débil” en política exterior.
El pontífice ofreció estas palabras en la ciudad de Annaba, durante una visita a un centro de atención para ancianos administrado por religiosas. En ese espacio, destacó el valor del servicio y la solidaridad, asegurando que “donde hay amor y servicio, allí está Dios”, en un discurso pronunciado ante miembros de la comunidad y residentes del lugar.
Durante su intervención, también hizo referencia al contexto global marcado por conflictos y desigualdades. “El corazón de Dios está desgarrado por las guerras, la violencia, las injusticias y las mentiras”, expresó, subrayando que la fe debe estar del lado de los más vulnerables. El mensaje se interpreta como una reafirmación de su postura frente a los desafíos internacionales actuales.
La visita del papa forma parte de su primera gira por África e incluye actividades en lugares históricos vinculados a San Agustín, como la antigua Hipona. El viaje se inició un día después de las críticas de Trump, a las que el pontífice respondió previamente asegurando que no teme a su administración y que continuará alzando la voz contra la guerra.