La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar en medio de las negociaciones diplomáticas en curso. El gobierno iraní acusó este martes a Washington de haber violado el alto el fuego vigente desde el 8 de abril, tras una serie de ataques registrados en las últimas horas en la provincia meridional de Hormozgán, en el sur del país.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán condenó las operaciones militares, calificándolas como “acciones agresivas” que, según Teherán, constituyen una violación del derecho internacional y de los compromisos asumidos en el acuerdo de tregua. La cartera diplomática aseguró además que Estados Unidos sería responsable de todas las consecuencias derivadas de estos hechos y advirtió que la República Islámica no dejará los ataques sin respuesta.
Según la versión iraní, el ejército estadounidense habría realizado operaciones en las últimas 48 horas contra objetivos en la región, además de denunciar supuestos actos de hostigamiento contra embarcaciones comerciales en el marco del control naval impuesto por Washington. Sin embargo, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) sostuvo que las acciones fueron “en defensa propia” y estuvieron dirigidas contra sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes.
El episodio ocurre en un contexto de intensas negociaciones entre ambos países, mediadas por actores regionales como Pakistán y Catar, con el objetivo de alcanzar un acuerdo de paz. Mientras tanto, la Guardia Revolucionaria de Irán afirmó haber derribado un dron estadounidense y haber respondido a otras incursiones aéreas, elevando aún más la tensión en una región estratégica donde el riesgo de escalada militar sigue latente.