En una ceremonia que reunió a cerca de 50 mil fieles en la plaza de San Pedro, el papa León XIV ofreció su primer mensaje de Pascua con un fuerte llamado a la paz mundial. Desde la logia central del Vaticano, el pontífice utilizó el tradicional mensaje “Urbi et Orbi” para dirigirse al mundo en diez idiomas, en una jornada calificada como histórica.
“Nos estamos acostumbrando a la violencia, nos resignamos a ella y nos volvemos indiferentes”, afirmó, al alertar sobre la normalización de los conflictos globales.
Durante su discurso, León XIV retomó el concepto de la “globalización de la indiferencia”, acuñado por su predecesor Francisco, para cuestionar la falta de reacción frente al sufrimiento humano. A diferencia de otros mensajes papales, evitó mencionar países específicos, enfocándose en la responsabilidad colectiva.
“La paz es posible cuando se busca con sinceridad”, sostuvo, en un mensaje que buscó conectar con millones de personas a nivel global.
El pontífice, de origen estadounidense y nacionalizado peruano, reforzó el carácter universal de la Iglesia al hablar en italiano, español, inglés, francés, alemán, portugués, polaco, árabe, chino y latín. Además, subrayó que la Pascua debe traducirse en acciones concretas.
“No basta con celebrar, debemos transformar nuestra vida y nuestra sociedad”, expresó, al insistir en la necesidad de promover el diálogo frente a la violencia.
Como parte de su mensaje, el papa convocó a una vigilia global por la paz que se realizará el próximo 11 de abril en el Vaticano, en medio de un contexto internacional marcado por conflictos armados. También advirtió sobre la “idolatría del lucro” y el impacto del egoísmo en las divisiones sociales.
“La vemos en las heridas del mundo, en el grito de dolor que se eleva por todas partes”, concluyó, en una Semana Santa que también estuvo marcada por la recuperación de tradiciones litúrgicas.